Ostula no está sola

A la comunidad indígena Santa María Ostula,

Compas, hemos leído su comunicado publicado por el Congreso Nacional Indígena (CNI) sobre el anuncio del gobierno de Michoacán para desarmar su guardia comunal.


“Ostula, la lucha por la seguridad es permanente.”

Nos parece ridículo este anuncio del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, pues él mismo no ha sido capaz de mantener la seguridad en el estado de Michoacán. Algo que ustedes han logrado en su territorio a través de su guardia comunal. Misma guardia comunal que nos recibió, apoyó y nos protegió los días que pudimos visitarles a principios de este año 2022.

Esta guardia, junto con la comunidad, no solamente nos cuidó sino que también nos invitó a sus casas, a sus fiestas, a sus espacios. Les agradecemos de todo corazón el trato que nos dieron y esperamos que algún día podamos devolverles el gesto cuando nos visiten en nuestras geografía.

Del gobierno de Michoacán, así como del gobierno federal; por cierto, ambos del partido MORENA y de la supuesta cuarta transformación; no esperamos mucho, pues sabemos que éso es México. Gobernantes que traicionan al pueblo para convertirse en sirvientes de los que más tienen, de quienes dan las órdenes, de quien paga y por lo tanto manda, es decir por el capital. Pero también sabemos que hay otro México, ése donde el pueblo se organiza desde abajo y lucha por un mejor mundo, es decir, por la vida.

Están claros los bandos: Ostula y su guardia comunal luchan por la vida, del lado del pueblo: mientras que el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla se vende y está del lado del capital.

La guardia comunal y la comunidad Santa María Ostula son un ejemplo que demuestra que es posible vivir en México con seguridad y en paz. Un sentimiento que cada vez es más escaso en la geografía mexicana. Pero sabemos el costo que la comunidad ha tenido que pagar para poder gozar de esa libertad: 34 comuneros asesinados y 6 desaparecidos entre los años 2009 y 2015; y la muerte del niño Idilberto Reyes García por una bala perdida.

Su dolor es también el nuestro, de ustedes aprendemos que la organización con el pueblo es camino para llegar a un mundo mejor. Uno donde los niños puedan crecer sin miedo y sin balas.

Es por eso que desde Bonn, Alemania, les agradecemos el habernos recibido, el mostrarnos que otro mundo es posible, les abrazamos desde la distancia y nos pronunciamos en completo apoyo con la comunidad indígena Santa María Ostula.

#OstulaVive
#OstulaFlorece

La comunidad de Ostula en las redes sociales:

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